Muslos
70 min
4
380
70 min
Muslos
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1. Lava bien las piezas de pollo y sécalas con papel absorbente.
2. En un tazón grande, mezcla el ajo, el jengibre, el comino, el pimentón, la sal y la pimienta. Frota esta mezcla en las piezas de pollo asegurándote de cubrirlas por completo.
3. Deja adobar el pollo durante al menos 30 minutos en el refrigerador para que los sabores se integren. Si tienes tiempo, déjalo adobar hasta por 2 horas.
1. Disuelve la pasta de tamarindo en el agua tibia y cuela para eliminar posibles fibras o semillas.
2. En una olla pequeña, mezcla el tamarindo disuelto con la miel (o panela), la salsa de soya, el vinagre y el ají dulce. Lleva la mezcla a fuego bajo y remueve constantemente.
3. Si deseas una salsa más espesa, disuelve la maicena en una cucharadita de agua fría y agrégala a la mezcla, removiendo hasta que espese. Reserva.
1. En una sartén grande, calienta el aceite a fuego medio-alto. Dora las piezas de pollo por ambos lados hasta que estén bien selladas y tomen un color dorado.
2. Reduce el fuego, tapa la sartén y cocina el pollo durante 15 minutos, girándolo ocasionalmente para que se cocine de manera uniforme.
1. Una vez que el pollo esté bien cocido, vierte la salsa de tamarindo sobre las piezas en la sartén. Asegúrate de cubrirlas por completo con la salsa.
2. Cocina a fuego bajo durante 10 minutos adicionales, permitiendo que el pollo absorba los sabores de la salsa. Remueve ocasionalmente para evitar que la salsa se pegue.
1. Coloca el pollo en un plato grande y vierte un poco más de salsa por encima.
2. Decora con semillas de sésamo tostado, cebolla larga y cilantro fresco.
3. Acompaña con arroz blanco, puré de papa o yuca al vapor.