Dicen que el amor entra por la cocina, y este Pollo a la Parmesana es el ‘match’ perfecto para tu cita de San Valentín. Crujiente por fuera y desbordante de ternura por dentro, con ese queso derretido que se estira tanto como una mirada de complicidad. Es la receta ideal para lucirte como un chef profesional sin pasar horas en el fogón, permitiéndote disfrutar de lo que realmente importa: la compañía y un brindis por los dos.